UN REQUIEM ESPAÑOL

FICHA DEL CONCIERTO

Orquesta Sinfónica Goya. Coro sinfónico de la Federación de coros de Navarra. LL. Martínez, soprano. B. Gimeno, mezzo, I. Peral, tenor, Tx. Lacunza, bajo. J.A. Huarte, director del coro. J. Echeverría, director. Obras de Hilarión Eslava. Domingo 26 de marzo. Concierto de clausura del XXXVII Ciclo de Introducción a la música.

Es muy importante no dejar de oír el repertorio mas conocido como hemos hecho por ejemplo, en las dos semanas anteriores de este ciclo pero por suerte la historia de la música va mucho más allá. En un ciclo como este de Introducción a la Música es muy importante que suenen las obras conocidas pero no menos importante es dar un paso más allá que es el paso que todo melómano va dando en su trayectoria, es decir, ir poco a poco descubriendo nuevas obras y aprendiendo a disfrutarlas y así es como cada vez se goza más con la música y les aseguro que por años que lleve uno oyendo música siempre descubres compositores y obras nuevas que nos aportan alegría y nuevo disfrute, seguramente este concierto será una de esas ocasiones.

También, por otro lado tampoco está mal mirar atrás en otro sentido, es decir en recuperar la música española que se toca bastante poco. Si bien es verdad que el movimiento filológico ha recuperado e incorporado parte del repertorio barroco español podemos decir que tras el barroco y prácticamente hasta el S.XX la música española que se interpreta es escasa o nula con gloriosas excepciones como las de Arriaga o Sarasate por poner dos ejemplos. Ante esta ausencia uno se pregunta ¿Es posible que no haya un repertorio interesante en un país como España durante tantas décadas? La respuesta obvia es que no, y que hay muchas obras interesantes que merecen ser no solo recuperadas, sino sobre todo oídas en los auditorios por el público en general y como muestra esta misa de difuntos y el Liberame de Eslava que oiremos en este concierto.

De los intérpretes decir que cierra el ciclo la misma orquesta que lo abrió, la Orquesta Sinfónica Goya que sigue reforzando su trabajo como una orquesta de Zaragoza para Aragón y mucho mas y que vuelve a  apostar por la colaboración, por creer que juntando sinergias se crece y en este caso lo hace por segunda vez con una tierra vecina, hermana y amiga como es Navarra, en concreto con su Federación de Coros, que han sido los impulsores de recuperar este repertorio, sacarlo a la luz, convertirlo en música viva y que han confiado para que les acompañe en la orquesta aragonesa y así juntos han logrado que la obra de Eslava se estrene aquí mas de un siglo y medio después de su composición.

HILARIÓN ESLAVA: UN MÚSICO DE SU TIEMPO

Hilarión Eslava es la prueba de que España estaba desde el punto de vista musical, absolutamente al día de lo que se movía musicalmente en Europa, era un país periférico, si pero no ajeno a todo el romanticismo musical y desde luego no ajeno especialmente a todo lo que venia de Italia. Nacio en Burlada, Navarra el 21 de octubre de 1807 y murió en Madrid el 23 de julio de 1878 y fue un compositor y musicólogo español del siglo XIX, gran defensor de la ópera española. Fue niño de coro y violinista de la Catedral de Pamplona. Estudió órgano, violín y piano con Julián Prieto, y composición con Francisco Secanilla. En 1828 fue maestro de capilla de la Catedral de El Burgo de Osma; se traslada a Sevilla, donde se ordena sacerdote y figura como maestro de la Real Capilla. Durante su estancia en Sevilla estrenó algunas obras de carácter secular.

En 1844 viaja a Madrid donde es también maestro de capilla de la Capilla Real de Madrid. En 1854 es nombrado profesor de composición del Conservatorio de Madrid, centro que once años más tarde pasó a dirigir. Fue fundador, junto con Arrieta, Gaztambide y Barbieri, del grupo La España Musical, dedicado a defender la ópera española. Sus obras denotan la influencia italiana y está considerado uno de los pocos auténticos músicos románticos españoles. Hay composiciones de Eslava que en su tiempo se aceptaron con total apasionamiento. En su tiempo, Eslava era el ídolo de las masas, hasta el extremo de que críticos españoles de la época lo llegaron a comparar con Beethoven, Rossini o Haydn.

Entre su basta obra se encuentran tres óperas: Il Solitario (1841), Las treguas de Tolemaida (1842) y Pietro il Crudele (1843),1 algunas obras sinfónicas (Sinfonía fantástica, la cantata La guerra de África,…), y más de 140 composiciones religiosas entre las que hay, entre otras muchas piezas, ocho Misas, Oficio de difuntos, Te Deum, varios motetes, catorce Lamentaciones, seis Salve Regina, una de las cuales se canta todos los años el sábado previo al 26 de julio en Tudela, en honor de Santa Ana, y tres Stabat Mater. Una de sus obras más conocidas es El Miserere de Sevilla y el Miserere de Jerez que aún se interpretan anualmente el Sábado de Pasión.

Es autor de “Lira Sacro hispana” (1869), antología en siete volúmenes de la música religiosa española de los siglos XV y XVI. Así mismo, fue autor de obras de carácter pedagógico, como su “Método de Solfeo” (1846) [1], que ha sido utilizado durante más de un siglo como material de enseñanza, “Método completo de solfeo sin acompañamiento” [2], “Tratado tercero de la melodía y discurso musical” (1871) [3], “La Escuela completa de armonía y composición”, etc. Su sepultura se encuentra en el cementerio de su localidad natal, es obra de Mariano Benlliure.

MISA DE DIFUNTOS Y LIBERAME DE  HILARIÓN ESLAVA

A la hora de hablar de estas obras que mejor que darle la palabra al principal protagonista de la recuperación que viviremos en este concierto, el director del coro sinfónico de la Federación de coros de Navarra, José Antonio Huarte, que nos ha pasado amablemente las notas que siguen.

José Luis Ansorena, director de Musikaste, en su biografía de Eslava dice: “Alfonso XII en enero de 1878 contrajo matrimonio con su prima la Infanta María de las Mercedes de Orleans y Borbón. A los cinco meses fallecía la joven e infortunada Reina el 26 de junio. Eslava apenas tenía energía para mantenerse en pie. Sin embargo su afecto y fidelidad a la Real Familia le exigían estar en su puesto de Maestro Director de la Capilla. A pesar de todo dirigió su música en las Reales Pompas Fúnebres”.

En el terreno religioso,  llama la atención la Misa de Difuntos, Op.143, Libera me Dómine, Op.127, Miserere y Oficio de Difuntos para gran orquesta, coro y solistas.

Se han recuperado estas tres últimas obras citadas que proceden de la Biblioteca Nacional de España.  El trabajo muy laborioso ha consistido en las transcripciones del coro a nuestras claves actuales, ya que están escritas en Do en primera, Do tercera y Do cuarta, propias de esa época, pero difícil de leer actualmente por nuestros coros. Reducción de la partitura   al piano, necesario para ensayos, y adecuar los antiguos instrumentos, a los actuales de la orquesta. Ha merecido la pena,  pues de otra forma, estas partituras dormirían  en los archivos nacionales.

En la Misa de Difuntos Op.143, editada en 1861, se observa la evolución del compositor con relación al Miserere del año 1838.  Usa el contrapunto en sus diferentes especies, la fuga, la orquesta más exigente, la melodía y  armonía más trabajada.

La Misa de Difuntos Op.143  Consta de siete números.

REQUIEM AETERNAM- En este número, logra un clímax de recogimiento y de paz impresionante, que es roto súbitamente por la entrada de los bajos en Tedecet para volver al primer motivo; y de nuevo un kyrie vibrante para terminar con la frase del Requiem.

DIES IRAE- consta de cinco tiempos. El primero, tremendo e impresionante la frase Dies Irae, cuyo comienzo en pianísimo de timbales, fagot, cello y contrabajo y con la incorporación del resto de los instrumentos, alcanzan un crescendo orquestal preparando la dramática entrada del coro. Le sigue el judex ergo; Quarens me y la bella fuga del confutatis con imitación periódica, demuestra el bien hacer en esa disciplina. Para terminar con la emotiva y expresiva melodía del Lacrimosa.

OFERTORIO- Domine Jesu. Con un inicio dolce de la orquesta, comienzan los solistas dialogando con el coro.

SANCTUS – Maestoso, sonoro, llega al máximo de la fuerza expresiva en Pleni sunt coeli y terminar con un canon en Hosánna.

BENEDICTUS- Melodía muy dulce en DO m, que recuerda el tíbi soli, del Miserere. En la parte central modula a DO M.

AGNUS DEI- Comienza con una coral a la que sigue un solo de soprano y terminar con una reexposición del tema.

LUX AETERNA – Introducción orquestal expuesta en el Sanctus, y  reexposicion del Requiem.

 LÍBERA ME DÓMINE OP.127

Una introducción de la orquesta en estilo operístico, da comienzo a esta obra,  para a continuación  exponer el primer tema el coro de bajos, a los que se une el resto del coro en un ambiente dramático. Una bella melodía desgrana el cuarteto solista “Quando coeli”, y tras esta intervención, sigue con el tema de “Tremens factus sum ego”, en forma canon, y terminar esta primera sección  con “Judicare seculum per ignem”.

 En Mi b mayor, da comienzo el “Dies illa” con compás a dos partes (Allegro 144), y tras una coral en DO m, que se repite el Mi b M, da comienzo la fuga, muy bien trabajada pero poco desarrollada; sí que existen unos divertimentos apoyados cobre un cantus firmus y terminar la misma en un doble coro maravilloso muy difícil sobre la letra “Calamitatis et miseriae”,  en forma canon. Reexposición del tema para finalizar con un fortísimo “kyrie Eleison”.

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