UN GOLOSO PROGRAMA SINFÓNICO

FICHA DEL CONCIERTO

Jove Orquestra Nacional de Calatunya. Manel Valdivieso, director. Obras de Franck, Ravel y Musorgski/Ravel. Domingo 10 de enero. XXXVI Ciclo de Introducción a la Música.

La presencia de las orquestas jóvenes en el ciclo de Introducción a la Música es todo un clásico y nos suelen brindar conciertos de mucha calidad. Quizás conviene contar aquí como es el funcionamiento de una “orquesta joven” de modo que podamos entender porqué funcionan tan bien. En general una orquesta profesional al uso prepara un programa con “pocos ensayos”, es decir los músicos vienen con el trabajo muy hecho de casa y con su experiencia y el trabajo del director en pocos días se montan los distintos programas, sin embargo una orquesta joven multiplica en buena medida su número de ensayos de manera que se llega a muy buenos resultados pero on mas tiempo de trabajo y acentuando (o así debería ser al menos) el aspecto pedagógico del trabajo. Esto se concreta en que una orquesta joven puede trabajar de 10 a 15 días en preparar un programa con un trabajo que empieza con “seccionales” de las distintas familias de la orquesta que poco a poco se van ensamblando hasta llegar al trabajo en el “tutti” en los últimos días previos al concierto. Por otro lado destacar que en las orquestas mas serias dentro de las jóvenes (como lo son la Joven de Cataluña y la Jonde que nos visitará la semana que viene) las pruebas de selección son un duro tamiz que hace que en estas orquestas solo participen los mas brillantes de entre los músicos que estudian en los distintos conservatorios superiores. Por cierto podemos decir con orgullo que tanto en la joven catalana como en la JONDE hay una buena presencia de alumnos y ex alumnos de nuestro conservatorio superior aragonés que lleva ya mas de una década exportando talento.

PROGRAMA MUY BIEN CONSTRUIDO

En estas jóvenes orquestas hoy se tiene la ocasión de abordar repertorios grandes que para las orquestas profesionales muchas veces son costosos y que de paso han de servir para que sean muchos los instrumentistas y de muchos instrumentos los que tengan acceso a tocar en la orquesta. Así el programa de la Joven Catalana nos parece especialmente bien construido pues presenta tres obras de gran formato que además transitan entre lo poco tocado (y que merece sin duda su recuperación) y una obra de las mas conocida del repertorio y favorita del publico también.

EL GRAN ORGANISTA FRANCÉS.

La figura de Cesar Franck es una de esas figuras que merece mucha mas atención de la que tiene en los programas; su música fue importante en su momento y por desgracia hoy en día sus obras en repertorio son pocas, encabezadas sin duda por su sinfonía y su sonata para violín que son una muestra de un gran compositor muy francés, pero también muy influido por las corrientes europeas de su momento, en especial por figuras como la de Franz Liszt y la obra que abrirá el programa es una buena muestra de ello.

Le chasseur maudit (El cazador maldito) es un poema sinfónico de César Franck, completado en 1882 y estrenado en 1883. Conviene aquí contar qué es un poema sinfónico. El poema sinfónico es un tipo de composición orquestal de forma libre, donde se desarrolla un tema poético, dramático, descriptivo, programático, etc. Se puede considerar a las oberturas de concierto de Berlioz y Mendelssohn como los antecedentes directos de los poemas sinfónicos de Liszt que es quien acuña la forma “poema sinfónico” como tal . El primer poema sinfónico que compuso Liszt fue Ce qu´on entende sur la montagne, basado en un poema de Victor Hugo. Después compondría una gran cantidad de ellos, entre los que podemos destacar: Les préludes, Tasso, Héroïde funèbre, Mazeppa y Hamlet, entre otros. Hay que aclarar que, aunque el poema sinfónico esté programado para describir ciertas situaciones poéticas y dramáticas, esto no quiere decir que su estructura sea siempre totalmente libre. Hay innumerables ejemplos de poemas sinfónicos compuestos bajo la forma rondó, y muchos de ellos bajo el nombre de sinfonía. En todo caso, el compositor estructura la forma del poema sinfónico de la mejor manera para expresar su contenido poético literario que está en el centro de la obra y eso es lo fundamental.

La obra de Franck está inspirada en la balada Der wilde Jäger (El cazador salvaje) del poeta alemán Gottfried August Bürger. Cuenta la historia de un conde del Rin que se atreve a salir de caza el domingo por la mañana, violando el Sabbat cristiano. Al iniciarse la obra, el conde toca desafiante su trompa de caza, a pesar de las advertencias que hacen las campanas de la iglesia y los cantos sacros que llaman a la oración (todo esto se oye muy claro en la obra, ya verán). En las profundidades del bosque, el conde es maldecido por una voz terrible que le condena a ser perseguido eternamente por los demonios.

La orquestación de Franck evoca la atmosfera obscura y fantástica de la caza infernal. El final de la pieza recuerda el  macabro “Sueño de una Noche de Sabath” de la Sinfonía fantástica de Hector Berlioz (1830). También se percibe la influencia de Franz Liszt, además de conocerse que Franck había escuchado también por entonces La rueca de Onfalia y La danza macabra de Camille Saint-Saëns.

Franck completó Le chasseur maudit el 31 de octubre de 1882. Fue estrenada con éxito el 31 de marzo de 1883 en la Salle Érard, en un concierto de la Société Nationale de Musique dirigido por Édouard Colonne.

UNA VEZ MAS RAVEL Y ESPAÑA.

El músico francés Maurice Ravel (1875-1937), nació el 7 de Marzo de 1875 en Ciboure, País Vasco Francés, cerca de la frontera con España. Su padre Pierre Joseph Ravel era un ingeniero suizo y su madre María Deluarde era vasca. El padre tocaba el piano y cultivó en el niño desde temprana edad, la inclinación hacia la música. La familia se muda a París a los tres meses de haber nacido el niño. A los siete años tuvo como profesor de piano a Henri Ghys.

 En 1889 recibe clases de piano de Emile Decombes y ese mismo año ingresa al Conservatorio de París. Si bien fue un alumno aventajado, Ravel nunca ganó ningún premio importante. Su personalidad de espíritu libre e independiente, sin adaptarse a las recetas establecidas, chocaba con el academicismo imperante en las instituciones oficiales. Ravel es un caso digno de atención pues fracasó cinco veces en la conquista del afamado Premio de Roma. Abandona el Conservatorio en 1895 y se vuelve a incorporar en 1897.

 Entre sus amistades estuvo el pianista español Ricardo Viñes, quien fue uno de sus mentores y mejores intérpretes. En 1909 Ravel fundó junto con Fauré, Schmitt y otros, la Société Musicale Indépendante para la difusión de la música contemporánea. En ese mismo año Diaghilev le comisiona el ballet Daphnis y Chloé para los Ballets Russes. También conoce a Stravinsky en París y comparte con el durante el año de 1913 en Clarens, Suiza, donde ambos colaboraron en una orquestación de la ópera Khovanschina de Musorgsky, también comisionada por Diaghilev.

 Después de la muerte de Debussy en 1918, Ravel es la máxima figura de la música en Francia. Sin embargo se retira a un lugar apartado, compone muy poco y muere rodeado por sus gatos y su ama de llaves en 1937.

Ravel heredó de su madre un profundo amor por la música española. La influencia de España se pone de manifiesto en varias de sus obras. Hacia 1907 comenzó a escribir “La hora española” una opera cómica o comedia musical que se desarrolla en Sevilla en el siglo XVIII. La obra fue presentada con gran éxito en 1911. También compuso “La Alborada del Gracioso” (1918), de clara inspiración hispánica.

 La Rapsodia española fue compuesta por Ravel en el plazo de un mes el año 1907, poco después de la controversia y los ataques suscitados por su obra Histories naturelles (cinco canciones para mezzosoprano y piano). Al parecer, el compositor vasco-francés lo hizo en el yate l’ Aimée, amarrado en Valvins, cerca de Fontainebleau.

 Sin embargo, una de las piezas que integran esta especie de suite orquestal –más que Rapsodia- estaba escrita ya en 1895, la época prehistórica del piano raveliano, la época del Menuet antique. Esta pieza es la Habanera, primero de los dos fragmentos de que consta la suite para dos pianos, a cuatro manos Les sites auriculaires, y había sido estrenada por el pianista español Ricardo Viñes y Marta Dron. Sorprende comprobar que una pieza de la primerísimo época de Ravel ofrezca ya las características melódicas y armónicas suficientes para satisfacer los planteamientos orquestales de un músico más formado al paso de los años. ¡Y qué orquesta! Es asombrosa la riqueza de timbres, la sonoridad.

 Es, como bien señala Roland-Manuel, “una orquesta nerviosa, felina, cuya transparencia, nitidez y vigor son ejemplares”. Aunque sea la primera vez que Ravel aborda la composición de una obra directamente en la orquesta (salvo la citada Habanera, una nota de indolencia y languidez en la obra), estamos ante una pieza maestra desde el punto de vista instrumental. La Rapsodia española nos asombra por la seguridad y firmeza de su escritura, dice Vuillermoz, y toda la crítica coincide en ver en esta Rapsodia todo el estilo y la brillante riqueza de la orquestación raveliana.

 Desde el misterioso Preludio a la noche, sobre un insistente motivo de cuatro notas, siguiendo por la inquietante Malagueña, la dulce y nostálgica Habanera, hasta el estallido rítmico de la Feria, el dinamismo y los contrastes de la orquesta de Ravel nos deslumbran. Estamos además, como asegura Georges León, ante una España verdadera desde la primera evocación, “tan verdadera como la de Falla, tan sutilmente traducida, tan naturalmente vivida”.

 La Rapsodia Española está dedicada al profesor de piano de Ravel Charles de Beriot. El estreno tuvo lugar en los Conciertos Colonne de París, el 19 de marzo de 1908, dirigiendo la orquesta Edouard Colonne. El entusiasta público de paraíso, en el Châtelet, pidió que se repitiese la Malagueña. Como protestaron los del patio de butacas, se oyó arriba la voz de Florent Schmitt: Una vez más, para los de abajo, que no lo han entendido.

ESE GRAN EJERCICIO DE ORQUESTACIÓN

Mussorgsky compuso Cuadros de una exposición como piezas para piano, en junio de 1874. Ravel hizo su transcripción orquestal en el verano de 1922 Para Serge Koussevitzky, quien llevó a cabo el estreno de la osrquestacion el 22 de octubre de ese mismo año, en París. La orquesta de Ravel  es muy brillante compone de tres flautas y dos flautines, tres oboes y corno Inglés, dos clarinetes y clarinete bajo, dos fagotes y contrafagot, saxofón alto, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones y tuba, Glockenspiel, campanas, xilófono, triángulo, maracas, látigo, caja, bombo, tambores, platos, plato suspendido, xilófono, celesta, dos arpas, y cuerdas.

Cuando Víctor Hartmann murió a la edad de treinta y nueve años, poco sabía que las imágenes que dejó atrás el legado de una carrera mediocre como artista y arquitecto viviría. La idea de una exposición con la obra de Hartmann vino de Vladimir Stassov, el influyente crítico que organizó un espectáculo en San Petersburgo en la primavera de 1874. Pero fue Modest Mussorgsky, tan conmocionado por la muerte inesperada de su querido amigo, que se propuso hacer algo de esta pérdida. “¿Para qué un perro, un caballo, una rata tengan vida”, parafraseando Rey Lear “,  criaturas como Hartmann tiene que morir?”

 Esto le dio a  Mussorgsky dio la idea para una serie de piezas para piano que representaban al compositor “itinerante a través de la exposición, ya sin prisa, ahora con brío, con el fin de acercarse a una imagen que había atraído su atención y, a veces, lamentablemente, pensando en su difunto amigo. “Mussorgsky trabajó fervientemente durante la primavera, y el 22 de junio de 1874 terminó Cuadros de una exposición. Sin dida Mussorgsky tuvo una impresión exagerada sobre la importancia artística de Hartmann (como amigos a menudo), pero esta partitura  ha garantizado a Hartmann un lugar en la historia que su arte por sí solo nunca podría haber logrado. No hay constancia de una ejecución pública de los `Cuadros` en el curso de la vida de Mussorgsky, y el compositor ni siquiera tocó la obra en su extensa gira de conciertos 1879, tal vez  por encontrarla demasiado personal para presentarla en el escenario. Rimsky-Korsakov fue nombrado albacea de la herencia musical de Mussorgsky y fue el encargado de publicar y sacar a la luz el manuscrito.

La idea de orquestar los Cuadros evidentemente nunca se le ocurrió a Mussorgsky. Pero ha intrigado a muchos músicos desde su muerte. Los primeros que se lanzaron fue el alumno de Rimsky-Korsakov, Mikhail Tushmalov, cuya versión fue llevada a la vida (y probablemente mejorada) por el propio maestro. En 1915, Sir Henry Wood, un conductor británico eminente, orquestó una versión que fue popular hasta que  Maurice Ravel dio a conocer su orquestación en 1922.

Aunque Ravel trabajó de la edición de Rimsky-Korsakov  su versión orquestal lejos de esta versión la supera en la brillantez de sus colores y su gran ingenio. Ravel ya se había mostrado sensible al estilo de Mussorgsky por su colaboración con Igor Stravinsky en una edición de Khovanshchina en 1913, y, por la mayoría de sus obras orquestales que comenzó como partituras de piano, el proceso de la transcripción era una segunda naturaleza para él. Ravel se mantuvo lo más fiel posible al original, y sólo en el último movimiento, ‘La Gran Puerta de Kiev’ añade algunas notas de su propia mano.

El éxito de la edición de Ravel inspiró aún más esfuerzos, entre ellos uno por Leopold Stokowski que fue popular durante muchos años aun

También se ha instrumentado para banda de rock, grupo de metales, guitarra acústica, acordeon, e incluso re-escrito para piano por Vladimir Horowitz. (Esencialmente una transcripción para piano de la orquestación de Ravel, una traducción de una traducción, que al final se aleja mucho estilísticamente de Mussorgsky). Pero si algo está claro es que la orquestación de Ravel sigue siendo la instrumentación más interpretada y lo es con total justicia.

Mussorgsky eligió once de las obras de Hartmann para su conjunto de piezas para piano. Era dueño de los bocetos de Samuel Goldenberg y Schmuyle, que se combinaron en un solo cuadro, la mayoría, aunque no todos, del resto de las obras estaban en la exhibición de Stassov. Algunas de las imágenes originales han desaparecido desde entonces. (De las cuatrocientas  obras que está documentado que se expusieron de Hartmann menos de un centenar han salido a la luz, y sólo seis de los de la partitura de Mussorgsky se pueden identificar con certeza.)

Mussorgsky habla de esta obra como de “una serie de  un álbum,” lo que implica un azar, una colección ad hoc de miniaturas, pero el resultado es un conjunto de diseño coherente, organizado en torno a un tema recurrente el ‘Promenade’ (paseo) que sirve de hilo conductor para avanzar a partir de piezas cortas para un largo, majestuoso final, con la creación de una especie de efecto de crescendo como el de Carnaval de Schumann. Mussorgsky no  tenía nada en contra de las formas convencionales de la anterior época clásica”Yo no estoy en contra de las sinfonías”, escribió una vez: “sólo  de los sinfonistas, conservadores  e incorregibles”.

No sabemos cuando Mussorgsky se decidió por el diseño general de su serie de cuadros, pero una carta que le escribió a Stassov sugiere que él había trabajado al menos en los primeros cinco en orden, y al parecer tenía todo el conjunto en la mente cuando empezó.

Mussorgsky comienza con un paseo marítimo, lo que le lleva a la galería y luego lo acompaña mientras camina por la habitación, lo que refleja un cambio en el estado de ánimo de una imagen a otra. (A pesar de su considerable gordura, Mussorgsky, aparentemente fue un rápido caminante, de modo que el paseo marítimo está marcado  como allegro, en lugarque andante [Italiano para “caminar”] y Mussorgsky fue preciso en sus indicaciones de tempo. Veamos un poco el resto de los cuadros.

  1. Gnomus. El dibujo de Hartmann, que ya se ha perdido, era un árbol de Navidad ornamentado en con una especie del cascanueces, un gnomo en cuya boca se pone un hueso para roer  (la nuez)”, según el comentario de Stassov en el catálogo. La música de Mussorgsky, con sus pasos torpes, armonías extrañas y melodías resbaladizas, sugiere  los “movimientos graciosos” del gnomo y “chillidos salvajes.”

  1. El Castillo Viejo. Dos dibujos de castillos medievales aparecen en el catálogo, ambos esbozadados mientras Hartmann estuvo en Francia, justo antes de conocer a Mussorgsky. La música sugiere una canción trovadoresca cantada delante del castillo. La melodía de Mussorgsky, que Ravel encomienda  al saxo alto, está claramente en deuda con la música popular rusa, a pesar de la procedencia del castillo.

  1. Tuileries: Hartmann vivió en París el tiempo suficiente para llegar a conocer el famoso parque con sus jóvenes pendencieros y sus enfermeras.

  1. Bydlo. Stassov describe un carro polaco (“Bydlo” es  la palabra polaca para el ganado) tirado por bueyes. Aunque Mussorgsky quería la pieza para comenzar fortissimo-“entre los ojos”, como le dijo a Stassov-Rimsky- Korsakov cambió a una apertura pianissimo seguido de un crescendo para crear la ilusión de la acercarse a la compra y la banda de rodadura de los cascos.

  1. Ballet de los polluelos en sus cáscaras. Hartmann diseñó el vestuario para el ballet, Trilbi, en 1871. La música representa una escena en la que “un grupo de niños y niñas, alumnos de la escuela de teatro, vestido como canarios, corretea en el escenario. Algunos de los pajaritos llevaban sobre sus vestidos de grandes cáscaras de huevo pareciendo corazas “.

  1. Samuel Goldenberg y Schmuyle. Mussorgsky poseía estos dos dibujos titulados “Un Judio Rico con un Sombrero de piel ” y ” Un Judio pobre “, a la que dio los nombres propios. Hartmann, cuya esposa era polaco, visitó Sandomierz, en el sur de Polonia, en 1868, y pintó escenas y personajes en el ghetto judío, incluyendo a estos dos hombres, así como Bydlo. Mussorgsky comienza con el comandante Goldenberg.

  1. El mercado en Limoges. Hartmann hizo más de ciento cincuenta acuarelas de Limoges en 1866, incluyendo muchos cuadros de género. Al margen de su partitura’, Mussorgsky trae la escena a la vida: “¡Buenas noticias! M. de Puissangeout acaba de recuperar su vaca. . . Madame de Remboursac acaba de adquirir un nuevo y hermoso conjunto de dientes, mientras que la nariz del señor de Pantaleón, que se encuentra en su camino, es más que nunca el color de una peonía “.

  1. Catacumbas: Sepulcrum romanum. Hartmann, un amigo, y una guía con una lámpara van a explorar el París subterráneo, la acuarela de Hartmann es una pila de cráneos. Promenade: Con mortuis en lingua mortua. Al final de las catacumbas, Mussorgsky escribió a lápiz en su manuscrito: “Con mortuis en lingua mortua” (Con la muerte en una lengua muerta), que marca el inicio de esta interpretación melancólica del tema de Promenade de nuevo.

  1. La cabaña con patas de gallina (Baba-Yaga). Hartmann dibujó un reloj de bronce y esmalte en la forma de la choza de la bruja Baba-Yaga. Mussorgsky no se centra en el reloj, sino en el Baba-Yaga misma, que, según la literatura popular rusa, vivía en el bosque en una cabaña sobre patas de gallina, lo que le permitía girar para hacer frente a cada víctima que se se acerca.
  2. La Gran Puerta de Kiev. Hartmann entró con este diseño en un concurso para una puerta de entrada a Kiev que fue finalmente cancelada por falta de fondos. Hartmann modeló su puerta  basándose en el tocado tradicional de las mujeres rusas, con el campanario con forma de casco de los guerreros eslavos. La pieza de Mussorgsky, con sus magníficos climax y campanas repicando, encuentra su máxima realización en la orquestación de Ravel.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s